Qué tipo de lector eres (y por qué eso no importa)
A muchas personas les gusta leer, pero no siempre se sienten “buenos lectores”.
Se comparan.
Se juzgan.
Se preguntan si leen de la forma correcta.
La verdad es más simple: no existe una sola forma válida de leer.
El error de etiquetarnos como lectores
Hay quien cree que para ser lector hay que:
- Leer muchos libros
- Leer todos los días
- Leer solo ciertos géneros
- Terminar todo lo que empieza
Esa idea aleja a más personas de la lectura de las que acerca.
Los distintos tipos de lectores (y todos cuentan)
Tal vez te identifiques con alguno:
- El lector ocasional
- El lector de historias cortas
- El lector nocturno
- El lector por temporadas
- El lector que abandona libros
- El lector que relee
Ninguno es mejor que otro.
Todos son lectores.
Leer no es cumplir reglas
La lectura no debería sentirse como una obligación.
Puedes:
- Leer poco
- Leer lento
- Leer solo lo que te gusta
- Leer cuando puedes
Eso no te hace menos lector.
Te hace lector real.
El verdadero valor de la lectura
No está en la cantidad.
Está en el efecto.
Leer vale cuando:
- Te hace pensar
- Te acompaña
- Te calma
- Te enseña algo
- Te conecta contigo
Si eso ocurre, la lectura cumple su propósito.
Deja de compararte como lector
Cada persona lee según su momento de vida.
Compararte con otros lectores:
- Te quita el gusto
- Te genera culpa
- Te hace abandonar
Tu ritmo es válido.
Tu forma también.
Encuentra tu manera de leer
No imites hábitos que no van contigo.
Crea los tuyos.
Tal vez tu lectura ideal sea:
- Breve
- Esporádica
- Silenciosa
- Sin presión
Y está bien.
Reflexión final
No importa qué tipo de lector seas.
Importa que la lectura tenga un lugar en tu vida.
Leer a tu manera también es leer bien.
Clic para Leer
No hay una sola forma de leer.


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