Cómo volver a leer cuando perdiste el hábito
Perder el hábito de leer es más común de lo que parece.
La vida se acelera, las responsabilidades aumentan y la lectura queda en pausa.
Pero perder el hábito no significa perder el interés.
Significa que necesitas volver de otra manera.
No empieces como si nunca te hubieras detenido
Uno de los errores más comunes es intentar volver con la misma exigencia de antes.
Querer leer:
- Libros largos
- Todos los días
- Durante mucho tiempo
Eso solo genera frustración.
Volver a leer no es recuperar el pasado.
Es crear un nuevo comienzo.
Elige textos que se sientan ligeros
Para retomar el hábito, elige:
- Historias cortas
- Artículos breves
- Reflexiones
- Textos que no exijan compromiso
Leer debe sentirse accesible, no pesado.
Lee por gusto, no por obligación
No leas porque “deberías”.
Lee porque te hace bien.
Permítete:
- Abandonar libros
- Cambiar de tema
- Leer sin terminar
El gusto es el motor del hábito.
Crea un momento, no una meta
No digas “voy a leer más”.
Di “voy a leer un poco”.
Un momento puede ser:
- Antes de dormir
- Al despertar
- Durante una pausa
Cuando el momento se repite, el hábito aparece.
Apaga el ruido
La lectura necesita presencia.
Intenta:
- Alejar el teléfono
- Silenciar notificaciones
- Leer sin distracciones
Aunque sean solo unos minutos.
Celebra lo pequeño
Leer una página cuenta.
Leer cinco minutos cuenta.
No minimices los avances pequeños.
Son los que sostienen el hábito.
La lectura vuelve cuando la tratas con calma
No fuerces el proceso.
No te juzgues.
La lectura siempre encuentra la forma de volver
cuando se le invita con paciencia.
Reflexión final
No necesitas volver a leer como antes.
Solo necesitas volver a empezar.
Leer poco, leer lento, leer a tu manera…
también es leer.
Clic para Leer
Volver a leer también es un acto de paciencia.



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