Leer poco no es malo: es mejor que no leer nada
Muchas personas quieren leer más, pero se detienen antes de empezar.
No por falta de interés, sino por culpa.
Culpa por leer poco.
Culpa por comprar muchos libros y no terminar de leerlos.
Culpa por no leer “lo suficiente”.
Pero la verdad es sencilla: leer poco no es malo.
El error de medir la lectura por cantidad
Nos han hecho creer que leer solo cuenta si:
- Lees muchos libros
- Lees durante horas
- Lees todos los días sin fallar
Eso convierte la lectura en una carga.
Y cuando algo pesa, se abandona.
Leer poco sigue siendo leer
Cinco minutos cuentan.
Un párrafo cuenta.
Una historia corta cuenta.
Leer poco:
- Mantiene el hábito vivo
- Alimenta la curiosidad
- Evita el abandono total
Leer algo siempre será mejor que no leer nada.
La lectura no es una competencia
No estás compitiendo con nadie.
No hay medallas por leer más.
La lectura es personal.
Íntima.
Flexible.
Cada lector tiene su ritmo, y todos son válidos.
Menos presión, más constancia
Cuando te permites leer poco:
- Lees más seguido
- Disfrutas más
- Te frustras menos
La constancia nace cuando eliminas la exigencia excesiva.
Lo importante no es cuánto lees, sino cómo te acompaña
Una buena lectura puede:
- Cambiar una idea
- Aclarar un pensamiento
- Acompañarte todo el día
A veces una sola frase basta.
Cómo hacer de la lectura algo sostenible
Algunos consejos simples:
- Lee sin metas rígidas
- Elige textos breves
- Deja libros sin culpa
- Lee cuando puedas, no cuando “debas”
La lectura crece cuando se siente libre.
Reflexión final
No te juzgues por leer poco.
Júzgate solo si dejas de intentarlo.
Leer poco no es fracaso.
Es el inicio de algo que puede durar.
Clic para Leer
Leer sin culpa también es avanzar.


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